
Virgen con el Niño entronizada con ocho ángeles
Ficha
La historia
Esta tabla la firmó Pietro Lorenzetti. En el escalón del gran trono de mármol pintó su nombre y una fecha y, aunque la inscripción se ha rehecho tantas veces que faltan letras, suele leerse como 1340, lo que sitúa la obra en la última etapa de su actividad.
Se hizo para la iglesia de San Francesco de Pistoia, una ciudad al oeste de Florencia, y muestra a la Virgen entronizada en majestad con el Niño, ocho ángeles apretados a su alrededor. El trono es el armazón de todo, pesado y rigurosamente frontal, una arquitectura construida que fija el lugar de cada uno.
Frente a todo ese peso de piedra, conviene mirar los dos rostros. El Niño ha alzado la mano para tocar la mejilla de su madre y le ha cogido los dedos, y ella le devuelve la mirada. Es esa cercanía corriente entre una madre y un niño pequeño que los pintores sieneses estaban aprendiendo a llevar a una imagen sagrada, una ternura acogida en el viejo lenguaje del oro y la majestad.
La tabla llegó a los Uffizi en 1815.



