
Titian · PD
Virgen con el Niño
Ficha
La historia
Hacia 1560 Tiziano tenía más encargos de los que podía atender, y muchos eran cuadros de devoción para casas y capillas particulares. Este es uno de ellos. Una cortina de color rojo pardo ocupa tres cuartas partes del fondo y deja apenas un hueco a la izquierda, y en esa penumbra arde la zarza del Éxodo, que la tradición leía como signo de la virginidad perpetua de María. Ante ese fondo cerrado, la Virgen y el Niño quedan muy cerca del espectador, sin trono ni arquitectura que los encuadre. La pincelada es libre, dada a toques, como en casi todo lo que sale del taller en estos años. De esta composición circularon luego numerosas copias y reproducciones antiguas.




