
Filippo Lippi · PD
La Virgen y el Niño con los santos Francisco, Damián, Cosme y Antonio de Padua
Ficha
La historia
Hacia 1440, Cosme de Médici, llamado el Viejo, de vuelta del destierro pocos años antes, encargó este retablo para la capilla del noviciado de Santa Croce, la iglesia franciscana de Florencia. Filippo Lippi sitúa a la Virgen con el Niño en el centro, rodeados de cuatro santos reunidos en un mismo espacio. A sus lados están los médicos Cosme y Damián, santos protectores de los Médici. A la izquierda san Francisco de Asís, a la derecha san Antonio de Padua. Esta composición unitaria, en la que las figuras comparten una misma sala, deja atrás el viejo políptico de compartimentos y anuncia la sacra conversazione. En el friso que corre sobre las cabezas, Lippi pintó las bolas del escudo de los Médici, de modo que, en una iglesia franciscana, la familia deja constancia de su presencia por encima de los propios santos que venera.




