Filippo Lippi

Filippo Lippi

1406–1469 · República de Florencia · Renacimiento


La historia

Filippo Lippi fue un fraile que no dejaba de olvidar que era fraile. Huérfano desde niño en Florencia, lo internaron en el convento carmelita del Carmine, donde de muchacho pudo ver a Masaccio pintar los frescos que estaban reinventando el arte florentino, figuras sólidas con peso real en un espacio real. Lippi tomó los votos, pero era pintor ante todo, y con el tiempo los Médici, la familia de banqueros que gobernaba Florencia, lo mantuvieron trabajando casi como artista privado.

Hacia 1456, mientras servía de capellán en un convento de Prato, conoció a una joven novicia llamada Lucrezia Buti y se la llevó de entre las monjas durante una procesión religiosa. El escándalo fue enorme. La pareja tuvo un hijo, Filippino, que llegó a ser un buen pintor por derecho propio, y según el biógrafo Vasari fue el propio Cosme de Médici quien acabó allanando las cosas y logró que a ambos los liberaran de sus votos.

A lo largo de todo ello Lippi pintó algunas de las Vírgenes más tiernas del siglo, jóvenes de rostro humano ante paisajes reales. Su discípulo más importante absorbió justo esa dulzura de línea: Sandro Botticelli, que la llevó a la generación siguiente. Lippi murió en 1469 en Spoleto, donde trabajaba en los frescos de la catedral.

Léelo aquí ahora y escúchalo en camino muy pronto. Únete a la lista.

Obras

18 obras