
Pietro Perugino · PD
La Virgen y el Niño con san Juan Bautista y santa Catalina de Alejandría
Ficha
La historia
Hacia 1495, Perugino era el pintor más solicitado de Italia y repartía su taller entre Florencia y Perusa. Para cumplir con tantos encargos reutilizaba los mismos cartones de un cuadro a otro. El rostro sereno e inclinado de la Virgen repite un dibujo que reaparece casi idéntico en otras dos tablas, hoy en Viena y Fráncfort. Se cree que ese rostro es el de Chiara Fancelli, la joven esposa del pintor. A un lado reconocemos a san Juan Bautista, con su túnica de piel, y al otro a santa Catalina de Alejandría, apoyada en la rueda de su martirio. En ese mismo taller, por aquellos años, se formaba un aprendiz llamado Rafael.




