
Andrea Mantegna · PD
Virgen con el Niño dormido
Ficha
La historia
Andrea Mantegna solía pintar arquitecturas de piedra y héroes de perfil romano, así que esta pequeña Virgen con el Niño dormido sorprende por su intimidad. Hacia 1465, ya al servicio de los Gonzaga en Mantua, la resolvió en temple sobre lienzo, con María envolviendo al niño que se ha quedado dormido contra su hombro. No hay oro ni trono, solo dos cabezas muy juntas sobre un fondo oscuro. Mantegna mantiene su dibujo escultórico, casi tallado, pero lo pone al servicio de un gesto cotidiano de cualquier madre. El sueño del niño, en la tradición cristiana, anticipaba ya el sueño de la muerte, y por eso estas escenas tiernas guardaban un fondo grave.




