
Virgen del Parto
Ficha
La historia
Una Madonna del Parto muestra a la Virgen María encinta, y se hizo para usarse más que para admirarse. En el siglo XV el parto era una de las cosas más peligrosas a las que se enfrentaba una mujer, y a imágenes como esta se les rezaba por un alumbramiento feliz. Este panel veneciano anónimo data de hacia 1490 y está pintado al temple, la vieja técnica al huevo que en esos años cedía ante el óleo. El tipo lleva signos fijos que un fiel de la época leía enseguida: María está de pie, sola, con una mano o un pequeño libro cerrado apoyado en el vientre abultado, discreta alusión al Verbo que lleva dentro. Las mujeres embarazadas dejaban ofrendas ante estas imágenes y volvían a dar gracias si la madre y el hijo salían con bien. Ya no sabemos quién lo pintó, y tablas de esta clase salían de talleres modestos justo con ese fin.




