
Lorenzo Lotto · PD
Virgen del Rosario
Ficha
La historia
En 1539 la cofradía del Rosario de Cíngoli, un pueblo de las Marcas, encargó a Lorenzo Lotto esta gran pala para el altar mayor de San Domenico. El rezo del rosario era entonces una devoción dominica que se estaba extendiendo, todavía lejos de la fama que le daría más tarde la batalla de Lepanto. Lotto lo pintó de forma que se pudiera contar con los ojos: la Virgen con el Niño, en lo alto, entrega el rosario a santo Domingo, y a su alrededor, entre ramas de rosas, se disponen quince pequeñas escenas, los misterios que se recitan cuenta a cuenta. Firmó a los pies de la Virgen, con su nombre y el año en números romanos.




