
Piero della Francesca · PD
Madonna de Senigallia
Ficha
La historia
Urbino, mediados de la década de 1470. La corte de Federico da Montefeltro es una de las más cultas de Europa, y muchos estudiosos creen que esta tabla fue un regalo de bodas del duque a su hija Giovanna, casada con el señor de Senigallia. De esa ciudad toma el nombre. La escena es una habitación doméstica, sobria y silenciosa. La Virgen sostiene al Niño, dos ángeles al lado, y por una ventana a la izquierda entra un rayo de luz en el que Piero deja ver incluso el polvillo suspendido en el aire. Esa luz que atraviesa el vidrio sin romperlo alude al nacimiento virginal. Al cuello lleva el Niño un pequeño collar de coral, que en la tradición remite ya a la sangre de la Pasión. Hoy la tabla se conserva en el Palacio Ducal de Urbino, cerca del lugar para el que fue pensada.




