
Giovanni Bellini · PD
Madonna Dudley
Ficha
La historia
Hacia 1508, cuando se pintó esta tabla, Giovanni Bellini rondaba los ochenta años y era el gran patriarca de la pintura veneciana. A su alrededor, artistas mucho más jóvenes como Giorgione y el joven Tiziano estaban rehaciendo el arte de la ciudad: difuminaban los contornos y dejaban que la luz y el color modelaran las figuras. En lugar de resistirse, el viejo maestro asumió esa manera nueva, y sus últimas Vírgenes se volvieron más cálidas y serenas. Esta es una pequeña imagen de medio cuerpo, pensada para el rezo privado en casa y no para un altar. La madre y el niño miran de frente al espectador, y la mano izquierda de María se acerca al pie derecho del pequeño sin llegar a tocarlo. Detrás se abre uno de esos horizontes bajos y apacibles que Bellini perfeccionó en sus últimos años.




