
Pietro Perugino · PD
Virgen en gloria con santos
Ficha
La historia
Hacia 1500 un boloñés llamado Gabriele Scarani quiso un retablo para la capilla de su familia en la iglesia de San Giovanni in Monte, y acudió a Perugino, por entonces uno de los pintores más solicitados de Italia y el maestro en cuyo taller aprendía el adolescente Rafael. Perugino le dio una composición que tenía casi perfeccionada: la Virgen con el Niño flotando arriba en una almendra dorada de luz, y abajo, en la tierra, cuatro santos alineados con calma. Se eligieron para los fieles que rezaban aquí: el arcángel Miguel con armadura labrada, Catalina con su rueda de pinchos, Apolonia sosteniendo las tenazas de su martirio y Juan Evangelista. Detrás, las colinas se pierden en ese azul suave y brumoso que Perugino hizo suyo.




