
Virgen del Cíngulo con santa Catalina de Alejandría y san Francisco de Asís
Ficha
La historia
En los dos extremos de la predela rezan de rodillas dos pequeñas figuras de mujer con hábito franciscano. No se sabe cómo se llamaban. Con toda probabilidad eran de la familia Baldelli y quisieron honrar así a su pariente Niccolò di Francesco, que en 1434 había fundado un oratorio dedicado a la Asunción junto a la iglesia de Santa Margherita de Cortona. Para ese altar pintó Andrea di Giusto la tabla en 1437, apenas tres años después. Arriba, la Virgen sube al cielo en una mandorla rodeada de ángeles y deja caer su cinturón hacia santo Tomás, arrodillado ante el sepulcro vacío. La cinta dorada con los extremos en flecos se parece a la reliquia del Sacro Cíngulo que se guarda en Prato. El conjunto está a medio camino entre el políptico gótico y el retablo cuadrado a la antigua hacia el que avanzaba la pintura florentina. El oratorio ya desapareció.