
Didier Descouens · PD
Virgen de los querubines rojos
Ficha
La historia
En esta Virgen de Giovanni Bellini, hacia 1485, lo que llama la atención está detrás de las figuras, una franja de querubines rojos que arde en el cielo como una banda de fuego. De ahí el nombre con que se la conoce. María sostiene al Niño tras un pretil, en el formato devoto de siempre, pero Bellini ya domina la luz veneciana que envuelve las carnaciones y el paisaje lejano. Los serafines de color encendido pertenecen al orden más alto de los ángeles, los que arden de amor a Dios, y su presencia convierte una escena doméstica en visión celeste. Venecia vivía entonces su mejor momento, y su pintura empezaba a hacer del color el verdadero protagonista.




