
Frans Snyders · PD
Escena de mercado con frutas y verduras, y una pareja de enamorados
Ficha
La historia
Un mono va probando la fruta del puesto, una pieza tras otra, sin orden ni concierto. Para la Alte Pinakothek ahí empieza el doble sentido de este cuadro. El mono alude a quien se entrega a los placeres, y el mensaje apunta a la pareja del fondo. La vendedora ofrece un higo, viejo símbolo del sexo femenino, y el joven lleva una liebre, animal que se tenía por muy fecundo. En neerlandés, de haas jagen, cazar la liebre, significaba hacer el amor. Hasta el perro que husmea encarna la tentación de los sentidos. Frans Snyders pintó esta frutería entre 1625 y 1630, en un lienzo de más de tres metros de ancho. Llegó a Múnich en 1844, desde la Sala de Piedra de la antigua residencia de los príncipes obispos de Frisinga.




