
James Ensor · CC0
Máscara y crustáceos
Ficha
La historia
Tras el carnaval llegaba la Cuaresma, y en la Bélgica católica de 1891 eso significaba cuarenta días de ayuno y pescado en lugar de carne. Ensor pintó esta pequeña tabla de roble como una burla de esa costumbre. Sobre un tablón apoyado en dos cajas colocó un arenque sobre una servilleta blanca, una gran cabeza de pescado, una langosta roja, un cangrejo panza arriba, una botella y una copa de vino. Poco tiene de penitencia. A la izquierda asoma un personaje con cara blanca de Pierrot y gorro de cocinero. El Museo Real de Bellas Artes de Amberes lo interpreta como una parodia de las comidas escasas del ayuno, y su estudio técnico descubrió, pintada en diagonal sobre la mesa y luego tapada, la inscripción «vive carême», ¡viva la Cuaresma! La pequeña máscara negra que cuelga bajo la langosta fue lo último que añadió, sobre un barniz todavía fresco, y por eso esa zona está tan agrietada.




