
Epitafio
Ficha
La historia
Una tabla así se pintaba para colgarla cerca de una sepultura, y hacia 1500 cumplía una función muy concreta. Se creía que las oraciones de los vivos acortaban el paso de las almas por el purgatorio, de modo que estos epitafios pedían ayuda a quien pasara delante. Aquí la petición está escrita en latín bajo la tumba abierta y empieza con «Seas quien seas, tú que pasas, mira esto y llora». En la losa apoyada junto a la fosa se lee Requiescant in pace, «descansen en paz», en plural, porque se refiere a los cuatro canónigos arrodillados a ambos lados. El jardín cercado que se abre detrás está lleno de pequeños consuelos. Tres ángeles tocan música, el Niño Jesús juega con un caballito de palo y unos pavos reales, símbolo de la vida eterna, pasean entre los edificios del monasterio. San Agustín, cuya regla seguían los canónigos, sostiene un corazón.