
Jan Boeckhorst · PD
Mercurio contempla a Herse
Ficha
La historia
La historia está en las Metamorfosis de Ovidio. Un día de fiesta en Atenas, las muchachas subían ofrendas al templo de Atenea, y Mercurio, que sobrevolaba la ciudad, se fijó en Herse, la más bella de las hijas del rey ateniense Cécrope. Por ella volvió a bajar a tierra. Jan Boeckhorst pinta esa primera mirada, con Herse entre sus hermanas camino del templo. En Ovidio el asunto acaba mal para una de ellas, Aglauros. Roída por la envidia, le cerró al dios el paso hacia la habitación de Herse y quedó convertida en piedra en el umbral. El tema se vendía bien, y Boeckhorst lo pintó varias veces con pequeñas variantes. Esta versión, de hacia 1650, perteneció al archiduque Leopoldo Guillermo, gobernador de los Países Bajos españoles, cuya colección pasó después a Viena.


