
Edwin Landseer · PD
El monarca del valle
Ficha
La historia
En 1851 Londres celebraba la Gran Exposición y toda Gran Bretaña presumía de su industria. Ese mismo año Edwin Landseer pintó justo lo contrario: un ciervo colorado solo en las Tierras Altas de Escocia, con una cornamenta de doce puntas que los cazadores llamaban 'real'. La reina Victoria acababa de enamorarse de las Highlands y había comprado Balmoral. El cuadro se encargó para las salas de los Lores, pero el Parlamento se negó a pagarlo. Con el tiempo, aquel ciervo acabó vendiendo whisky, jabón y seguros en miles de anuncios. En 2017 las galerías nacionales de Escocia lo compraron para el país.


