
Edwin Landseer · PD
El hombre propone, Dios dispone
Ficha
La historia
En 1845, la expedición del capitán John Franklin partió para encontrar el paso del Noroeste, la ruta ártica entre el Atlántico y el Pacífico, y desapareció con sus dos barcos y más de 100 hombres. Durante años se enviaron misiones de rescate que solo hallaban restos. Landseer pintó este cuadro en 1864, cuando el destino de Franklin aún horrorizaba a Gran Bretaña: dos osos polares hurgan entre los despojos del naufragio, un mástil roto, jirones de una bandera roja y unas costillas humanas. No hay rastro de heroísmo. La naturaleza, indiferente, devora los restos de la ambición. La imagen resultó tan perturbadora que, en la universidad donde hoy cuelga, existe la costumbre de cubrirla con una bandera durante los exámenes.


