
Claude Monet · CC-BY-SA-4.0
Mañana en el Sena, cerca de Giverny
Ficha
La historia
Junto a la firma se lee 96, y eso sitúa el cuadro en el primer verano de la serie, un verano que no salió como Monet esperaba. Había empezado a pintar el Sena al amanecer cerca de su casa de Giverny, no lejos de donde el pequeño Epte desemboca en el río, y el mal tiempo le estropeaba una mañana tras otra. Dejó los lienzos a un lado y los retomó en el verano de 1897, hasta reunir 21. El Museum of Fine Arts de Boston habla de efectos de grisalla en la bruma matinal, una pintura hecha casi solo de grises, con árboles que apenas asoman en la primera luz y reflejos que tiemblan sobre el agua, y considera estas mañanas quizá lo más sutil que Monet pintó nunca. En junio de 1898 expuso 15 de ellas juntas en la galería Georges Petit de París. En noviembre vendió esta a su marchante, Paul Durand-Ruel, cuya sucursal de Nueva York la llevó al otro lado del Atlántico, y en 1907 encontró comprador en Boston.




