
Henri Rousseau · PD
Yo mismo: retrato-paisaje
Ficha
La historia
Rousseau pintó este autorretrato en 1890, un año después de que París estrenara la torre Eiffel en la Exposición Universal. Él, que se ganaba la vida como empleado de aduanas y solo pintaba los domingos, se representó enorme en primer plano, con la paleta en la mano, delante de esa ciudad recién modernizada. Detrás flota un globo aerostático y en el Sena hay un barco engalanado con banderas de colores. Rousseau inventó incluso un nombre para este tipo de obra, 'retrato-paisaje', porque no quería renunciar ni al retrato ni al paisaje. Los pintores de formación académica se reían de su dibujo torpe y de sus perspectivas imposibles. En la paleta, con letras pequeñas, dejó escritos los nombres de sus dos esposas.




