
Crátera de los Nióbidas
Ficha
La historia
Hacia el 460 a. C. Atenas decoraba sus nuevos edificios públicos con enormes pinturas murales. Los autores antiguos atribuyen a Polignoto de Tasos y a su colega Micón escenas en las que las figuras se escalonaban más arriba y más abajo en la pared, como repartidas por laderas, en lugar de ir todas sobre una sola línea de suelo. No se conserva ninguno de esos murales, y esta crátera para mezclar el vino es uno de los primeros ecos que nos quedan de ellos. En la cara principal las figuras se reparten en varios niveles de terreno rocoso, algunas sentadas o recostadas por encima de las demás. Solo dos se identifican con seguridad, Heracles con su maza y su piel de león, y Atenea con su casco. El Louvre titula la escena Heracles entre los argonautas, con un signo de interrogación, y otros estudiosos han propuesto héroes reunidos antes de la batalla de Maratón, o una escena del inframundo. En la otra cara, Apolo y Artemisa disparan sus flechas contra los hijos de Níobe entre rocas y un árbol. La crátera apareció en 1880 en Orvieto, en la Italia etrusca, y el Louvre la compró en 1883.