
Luis de Morales · PD
La Virgen de la leche
Ficha
La historia
Hacia 1570 la Iglesia española apretaba las tuercas a las imágenes religiosas. El Concilio de Trento acababa de cerrarse y pedía pinturas que movieran a devoción sin dar pie a ningún escándalo. Esa prudencia se nota aquí. Donde los pintores anteriores mostraban el pecho desnudo de la Virgen mientras amamantaba al Niño, Morales lo mantiene cubierto: su mano apenas levanta el borde de un velo mientras el pequeño se vuelve hacia ella. Sus contemporáneos lo llamaron El Divino por la ternura y el acabado de escenas como esta. Repitió esta composición una y otra vez, y hoy cuelgan cuatro versiones suyas en el Prado.