
Henri Matisse, Odalisque with Raised Arms, 1923. Wikimedia Commons.
Odalisca con los brazos levantados
Ficha
La historia
Después de la Primera Guerra Mundial, Matisse, que había sacudido la pintura con sus colores, se instaló en Niza y se dedicó a algo mucho más íntimo. En habitaciones alquiladas montaba pequeños escenarios con biombos, telas y una butaca de rayas, y allí pintaba odaliscas. La modelo no era una mujer de harén, sino Henriette Darricarrère, una joven francesa que posó para él durante años. Aquí aparece sentada en un sillón de rayas verdes y amarillas, desnuda salvo por unos transparentes pantalones de gasa con ribete dorado. El fondo es plano y decorativo, casi sin profundidad, de modo que el cuerpo modelado con luz y sombra queda empujado hacia el espectador. El recuerdo lejano es un viaje a Marruecos que Matisse había hecho antes de la guerra.




