
Edvard Munch · PD
Anciano con barba
Ficha
La historia
Hacia 1897 Munch estaba enfrascado en el «Friso de la vida», la larga serie de cuadros sobre el amor, la angustia y la muerte que lo ocuparía durante años. Este estudio sereno de un anciano sin nombre queda muy al margen de todo aquello. Aplicó la pintura en capa fina sobre lienzo crudo, sin imprimar, de modo que la trama se transparenta bajo la barba y el abrigo oscuro y nada llega a un acabado pulido. Munch no lo firmó. Quedó entre los miles de obras que conservó a su alrededor toda la vida y que legó a la ciudad de Oslo cuando murió, en 1944.




