
Anciana
Ficha
La historia
En la década de 1630 la mayoría de los rostros pintados pertenecían a alguien que había pagado por ellos, un mercader, un regidor, una esposa con sus mejores galas. Este no. Brouwer pintó a una anciana solo por su cara, la piel flácida, el gesto de la boca, los ojos ya un poco apagados. Es una tabla pequeña, algo más de 20 centímetros de alto, óleo sobre madera. A pinturas así se las llamaba tronies, estudios de una cabeza hechos para captar un tipo y una expresión antes que para halagar a un cliente. No le da ropa fina ni relato alguno, solo atención minuciosa. El museo de Basilea conserva varias de sus tablas pequeñas como esta.




