
Edvard Munch · CC0
Olga Buhre
Ficha
La historia
Munch pintó este retrato en 1891, y la fecha dice más de lo que sugiere la superficie tranquila. Ese año el joven noruego, que iba de Kristiania a la costa francesa gracias a becas de viaje del Estado, trabajaba en Melancolía, la sombría escena de playa que hoy se considera su primer paso real hacia el Friso de la vida y, más allá, hacia El grito. Al lado de aquello, esto es un encargo sobrio, una mujer de vestido oscuro sobre fondo oscuro, de la que solo el rostro pálido y las manos atrapan la luz. No tenía aún 30 años y seguía aceptando trabajos así cuando se presentaban. De la retratada, Olga Buhre, apenas queda nada más que su nombre y esta mirada serena y cerrada.




