
En el IJ
Ficha
La historia
Hacia 1890, cuando Eduard Karsen pintó este pequeño lienzo, el IJ ya no era del todo la puerta abierta de Ámsterdam hacia el mar. El otoño anterior, en octubre de 1889, la ciudad había inaugurado su nueva Estación Central, levantada sobre tres islas artificiales hundidas en el propio IJ, y aquel edificio separó el casco antiguo del agua a la que había mirado durante siglos. Los amsterdameses discutieron con dureza por ello. Karsen fue el pintor de esa ciudad que desaparecía: trabajaba despacio, de memoria y de estado de ánimo, atraído por los rincones tranquilos y la luz que se apagaba mientras la industria reconstruía la ciudad a su alrededor. Aquí se volvió hacia el agua, en un cuadro apenas mayor que una hoja de papel. Durante años estuvo en la colección de Cornelis Hoogendijk, un joven holandés que compraba Cézanne y Van Gogh cuando casi nadie en su país los quería. Llegó al museo en 1911, el año en que Hoogendijk murió.