
Cruz pintada
Ficha
La historia
Esta cruz se pintó en Florencia hacia 1250, y el museo la atribuye, con cautela, al maestro anónimo que debe su nombre a la cruz del Bigallo. Sus imágenes se siguen mejor de arriba abajo.
Arriba, en el medallón, Cristo aparece por segunda vez, bendiciendo, sobre su madre, presentada como intercesora de los hombres. María vuelve a estar junto al crucificado, con san Juan, como los dos dolientes del Gólgota, y Cristo y su madre llevan abreviaturas griegas de sus nombres. La pequeña tabla del pie cuenta otra historia, la negación de Pedro, con el gallo cuyo canto señaló la traición. Debajo, la sangre del Redentor corre hacia la tierra y alcanza una calavera, que una antigua tradición decía ser la de Adán, enterrado bajo el Calvario. El museo lee el conjunto como una bisagra entre la tierra y el cielo, que une pecado y salvación, historia humana y providencia divina.
La cruz llegó a la galería nacional en 1956 desde el Museo Artistico Industriale de Roma, un museo de artes aplicadas.