
Albert Edelfelt · PD
Retrato de Louis Pasteur
Ficha
La historia
En el verano de 1885 Pasteur estaba a punto de arriesgarlo todo. En julio inoculó por primera vez a un ser humano, Joseph Meister, un niño de nueve años mordido por un perro rabioso, con una vacuna que solo había probado en animales. El pintor finlandés Albert Edelfelt, amigo suyo, no lo retrató en un gabinete sino de pie en su laboratorio de la calle d'Ulm, en París. Pasteur sostiene un frasco y lo mira fijamente: dentro hay una médula espinal de conejo infectada de rabia, el material con el que preparaba el suero. No lleva bata ni instrumental de gala, solo su traje oscuro y esa concentración. Cuando la obra se expuso en el Salón de 1886 obtuvo medalla.


