
La práctica de piano interrumpida
Ficha
La historia
Van der Kooi pintó este lienzo en 1813, el año en que se vino abajo el dominio francés sobre los Países Bajos. Desde 1810 el país formaba parte del imperio de Napoleón. Tras la derrota de Leipzig, las tropas francesas empezaron a retirarse en noviembre, y a finales de ese mes el príncipe de Orange desembarcó en Scheveningen de vuelta del exilio. En 1815 ya era el rey Guillermo I, y por eso el cuadro cuelga en la sala del Rijksmuseum dedicada a Waterloo y al nuevo monarca.
En la habitación pintada no queda rastro de todo eso. La muchacha lleva el vestido azul pálido de talle alto que París había puesto de moda, una fina cadena de oro al cuello y una peineta en el pelo. Se ha vuelto desde el teclado, con la partitura aún abierta, hacia dos niños, y el más pequeño apoya el pie en el travesaño de la silla.