
Petrus Christus · PD
Retrato de un cartujo
Ficha
La historia
Petrus Christus firmó y fechó este retrato en 1446, en Brujas, y lo hizo con un guiño que sigue sorprendiendo cinco siglos después. En el borde inferior, sobre lo que parece un marco de madera, hay pintada una mosca. Es un pequeño alarde de ilusionismo, para que el espectador dude un instante si el insecto es real o pintado, y quizá también un recordatorio de lo efímero de la vida. El retratado es un monje cartujo, de barba entrecana, recortado contra un fondo que ya no es dorado, sino un espacio con un rincón real y luz que entra de lado. Petrus Christus fue de los primeros en situar así a sus modelos, en una habitación concreta en vez de un fondo plano, un paso decisivo del retrato flamenco.




