Retrato de un eclesiástico
Ficha
La historia
Joshua Reynolds empezó a anotar a sus modelos en agendas de bolsillo en 1755, y en 1758 registró 150. En lo más alto de la temporada londinense subían a su estudio cinco o seis personas al día, una hora cada una. Este eclesiástico es uno de aquellos, pintado entre 1756 y 1760, y su nombre no quedó escrito en ninguna parte. Lo que lo identifica es la ropa. La peluca empolvada, la toga negra y las dos bandas blancas de lino al cuello son las de un clérigo de la Iglesia de Inglaterra, y el libro pesado está sostenido justo donde le llega la luz. La ficha del museo llama a la obra temprana y sin la espectacularidad de su etapa madura. El óvalo pintado alrededor era recurso corriente de taller para un busto. El lienzo llegó tarde a Madrid, adquirido por el Estado al marqués de San Miguel en 1943, y al inscribirlo en el registro se escribió solamente retrato de un reverendo.




