
Frans Hals · PD
Retrato de un joven con un guante
Ficha
La historia
Hacia 1650 Frans Hals pintó este retrato en Haarlem, cuando la República holandesa vivía sus años más prósperos. No sabemos quién es el joven; una vieja hipótesis de los estudiosos lo relaciona con la medicina, pero es solo eso. Viste de negro, con cuello blanco, una mano enguantada sobre el pecho y el otro guante suelto entre los dedos, esos guantes hablaban de posición social. Hals trabaja deprisa, con la pincelada a la vista, sin disimular el gesto. Un siglo más tarde, en 1764, el cuadro llegó a San Petersburgo entre las pinturas que Catalina la Grande compró en Berlín, la adquisición con la que suele fecharse el nacimiento del Hermitage.




