
Paolo Veronese · PD
Retrato de Agostino Barbarigo
Ficha
La historia
El 7 de octubre de 1571, frente a las costas de Grecia, una gran flota cristiana aplastó a la armada otomana en la batalla de Lepanto. Segundo al mando de las galeras venecianas iba Agostino Barbarigo, y en pleno combate una flecha le acertó en el rostro y acabó con su vida. Veronés pintó este retrato hacia ese mismo año. Barbarigo aparece con la armadura reluciente, pensativo, sosteniendo un fino dardo, alusión discreta a la flecha que lo mató. A los jefes venecianos solían retratarlos así, con pose de emperador romano, para tomar prestada la autoridad del mundo antiguo. La noticia de la batalla recorrió Europa en pocas semanas, y el retrato de uno de sus caídos pesaba de verdad. Llegó al museo de Cleveland en 1928.




