
Retrato de un arquitecto
Ficha
La historia
No sabemos quién es este hombre ni quién lo pintó. Lo único legible está en su mano: sostiene un compás, la herramienta de quien trazaba líneas en una obra o en un tablero de dibujo. Así se le recuerda por su oficio y no por su nombre, y el catálogo lo llama simplemente el arquitecto. La tabla se hizo hacia 1480, probablemente por un maestro bávaro del sur de Alemania, en un momento en que los retratos de gente corriente con un oficio, y no solo de príncipes y santos, empezaban a ser algo digno de encargarse. El compás cumple dos funciones. Señala su modo de ganarse la vida y era además un viejo emblema de la medida y la razón. En 2021 el cuadro viajó a Ámsterdam para una exposición de rostros del Renacimiento en el Rijksmuseum, todavía sin nombre después de cinco siglos.




