
Retrato de un anciano (Pius Joachim)
Ficha
La historia
En 1512 este retrato, que ya tenía unos 37 años, llegó a manos de un joven doctor en teología, Balthasar Hubmaier, todavía lejos del reformador radical que llegaría a ser. Muestra a un hombre anciano corriente, con gorro de piel y anteojos, sosteniendo un rosario, y hoy nadie recuerda quién fue. Hubmaier lo convirtió en santo. Mandó colocar un nimbo dorado detrás de la cabeza y, en el reverso de la tabla, escribió una dedicatoria latina a san Joaquín, el padre de la Virgen María, en la que anota su propia edad, 27 años y 17 días, y la fecha de finales del verano de 1512. El nombre del anverso, Pius Joachim, procede de esa dedicatoria. Hubmaier acabaría dirigiendo una congregación anabaptista y fue quemado en Viena en 1528. Los anteojos delatan al modelo original, un detalle mundano que ningún pintor de la época habría concedido a un santo bíblico.