
Bronzino · PD
Retrato de Bia de' Medici
Ficha
La historia
A comienzos de 1542, una niña de la casa Médici en Florencia enfermó y murió en pocas semanas. Tenía unos seis años y era hija natural de Cosme I, nacida antes de su matrimonio con Leonor de Toledo. Destrozado, el duque encargó a su pintor de corte, Bronzino, este retrato. Bronzino la situó sobre un fondo azul liso, vestida de raso claro y perlas, con la piel fría y luminosa, igual que pintaba a los miembros vivos de la familia. Del cuello le cuelga un camafeo de oro con el perfil de su padre, el mismo Cosme que ya no la vería crecer. Nada en el cuadro delata que la modelo había muerto: Bronzino trabajó a partir del recuerdo, quizá de una mascarilla, para devolverle una presencia serena. Hoy cuelga en los Uffizi, entre los retratos oficiales de una dinastía que quiso conservar incluso a la hija que perdió tan pronto.




