Retrato de Bianca Cappello
Ficha
La historia
Cuando se pintó este retrato, hacia 1572, Bianca Cappello era en Florencia comidilla y escándalo a la vez. Veneciana que de adolescente había huido de la casa familiar, se había convertido en amante de Francisco de Médici, heredero de Toscana, mientras ambos estaban casados con otras personas. La ciudad veía en ella a una intrigante extranjera. En 1578, ya viudo, Francisco se casó con ella y la hizo gran duquesa, lo que solo agudizó la antipatía. El cuadro salió del taller de Alessandro Allori, pintor de corte de los Médici, y la muestra con el pesado vestido cuajado de pedrería de su nuevo rango. Lo que fijó su leyenda fue el final. En octubre de 1587 ella y Francisco enfermaron en la villa Médici de Poggio a Caiano y murieron con un día de diferencia. El rumor habló de veneno y apuntó al hermano de Francisco, el cardenal Fernando, que pronto ocupó el trono. Los historiadores lo discutieron durante cuatro siglos. Análisis recientes de los restos se inclinan más bien por la malaria.




