
Retrato del conde Luigi Archinto
Ficha
La historia
Austria recuperó Milán en 1814, y en 1815 Pelagio Palagi se trasladó allí desde Roma y empezó a hacerse con los encargos de retrato de la ciudad. Solo en 1817 pintó al emperador Francisco I, al noble Francesco Arese Lucini en su estudio y a este miembro de la familia Archinto, una de las casas nobles más antiguas de Lombardía. El retratado es el conde Luigi Archinto, que entonces pasaba de los setenta años y estaba al frente de la familia, y así lo registra la Fondazione De Fornaris de Turín, propietaria del lienzo. El catálogo de la galería lo llama Carlo, el nombre de su primo y predecesor al frente de la casa, que en 1817 llevaba más de diez años muerto. La ficha de la fundación destaca la suntuosidad de las ropas y la elegancia del entorno, pensadas para mostrar el poder de aquella antigua familia lombarda.