
Retrato del conde Fortunato Martinengo
Ficha
La historia
En 1541 el conde Fortunato Martinengo, noble de Brescia, emprendió una peregrinación a Tierra Santa, y la National Gallery sugiere que pudo encargar este retrato antes de partir. A la vuelta, en 1542, se casó. Moretto lo retrata con la cabeza apoyada en la mano, la postura de la melancolía que el famoso grabado de Durero había difundido entre la gente culta. En una pequeña insignia cosida a su gorra de plumas se lee una frase en griego, «Ay, anhelo demasiado». Qué anhela, el cuadro no lo dice. Quizá el saber, a una persona o el viaje que tenía por delante. Poeta él mismo, fundó en Brescia una sociedad literaria, la Accademia dei Dubbiosi. Sobre la mesa hay objetos de aficionado a las antigüedades, monedas antiguas de plata y oro, una lámpara de aceite de bronce con forma de pie calzado con sandalia y unos guantes de piel gris.




