
Retrato de Hendrika Troussard-Maris, hermana del pintor
Ficha
La historia
En 1872 Matthijs Maris vivía en Montmartre, en un París que aún se reponía de dos años duros. El invierno anterior la ciudad había resistido un largo asedio alemán, y en la primavera siguiente los combates de la Comuna. El propio Maris, leal a Francia, había servido en la Guardia Nacional durante la guerra. Su hermano Jacob, que en su día lo había llevado a París, regresó a Holanda en 1871, y Matthijs se quedó casi solo y escaso de dinero. A su hermana la pintó de cerca y sin adornos, en la manera sobria y todavía realista que conservaba entonces, antes de que sus figuras se disolvieran en la neblina gris por la que se le recuerda. La retratada es su propia hermana Hendrika, que se había casado y tomado el apellido Troussard, uno de los pocos rostros de familia que dejó en sus años parisinos.