
Anthony van Dyck · PD
Retrato de James Stuart, duque de Lennox
Ficha
La historia
Hacia 1633 o 1634, recién instalado en Londres como pintor de Carlos I, Van Dyck retrató a James Stuart, duque de Lennox, pariente del rey y uno de sus partidarios más fieles en la guerra civil que vendría después. Tenía unos 21 años. Lo pintó bajo un árbol, con una amplia camisa de seda y una fruta con sus hojas en la mano. El Louvre la interpreta como una manzana, la que el pastor troyano Paris entregó a la más bella de las diosas. En Francia el cuadro tardó en entenderse. El inventario de Luis XIV de 1683 vio en la fruta un limón, en 1793 era una naranja, y un nombre mal copiado llegó a convertirlo en un conde francés. En 1896 el joven Marcel Proust lo evocó en un poema como el duque de Richmond, y la piedra que cierra el cuello de la camisa se volvió en sus versos un zafiro.




