
Édouard Manet · PD
Retrato de Marguerite Gauthier-Lathuille
Ficha
La historia
A finales de la década de 1870, Manet solía comer en un merendero del barrio de Batignolles, al norte de París, regentado por un tal Lathuille y a pocos pasos del café Guerbois, donde se reunía con sus amigos pintores. La joven del retrato es Marguerite, la hija del dueño. Curiosamente, ella nunca posó: Manet la fue apuntando en el propio local y remató el cuadro en su taller, pensado como regalo para el padre. Todo se sostiene sobre el blanco, el vestido y el sombrero de muselina puestos con pincelada ligera sobre un fondo neutro. El rostro es serio, algo ausente, sin el adorno galante que solía pedirse a un retrato femenino de la época. Un año después Manet volvió al mismo establecimiento para pintar 'Chez le père Lathuille', una escena de pareja en el jardín. El museo de Lyon compró el lienzo en 1902.




