
Retrato de María de Orange (1642-1688) con Hendrik van Nassau-Zuylestein († 1673) y un sirviente
Ficha
La historia
En la década de 1660 la casa de Orange estaba apartada del poder. La República neerlandesa se gobernaba sin estatúder, y a la familia le hacían falta buenos matrimonios. Jan Mijtens pintó a María, la hija menor de Federico Enrique y Amalia van Solms, hacia 1665, poco antes de su boda con un príncipe alemán, Luis Enrique de Simmern. La ceremonia se celebró en Cléveris, en la residencia de Juan Mauricio de Nassau-Siegen, el pariente que había construido el Mauritshuis.
Va vestida para montar con un traje de hombre y corbatín, un atuendo que en su tiempo causó escándalo. A su lado está su joven sobrino Hendrik van Nassau-Zuylestein. El muchacho negro del otro lado era un criado de la corte cuyo nombre no se ha conservado. Probablemente lo trajo a la República la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales como regalo para la princesa. Más tarde el cuadro pasó, seguramente por herencia, al palacio de su hermana en Oranienstein, en Alemania, y en 1875 apareció en el desván del Mauritshuis.
