
Anthony van Dyck · PD
Retrato de Peeter Stevens
Ficha
La historia
En septiembre de 1627, Anton van Dyck volvió a Amberes tras unos seis años en Italia, y el comerciante de paños Peeter Stevens, gran aficionado al arte, se apresuró a encargarle su retrato. El Mauritshuis relaciona la soltura del cuadro con la sprezzatura, el ideal italiano de la elegancia sin esfuerzo aparente. En la base de la columna, abajo a la izquierda, el pintor escribió «ÆT. SUA 37», en latín «a los 37 años», junto a la fecha de 1627 y su firma. Más arriba, el escudo de la familia cuelga de una argolla bajo una cabeza de león. Stevens posa casi de frente, envuelto en negro, sobre un cuello blanco plisado. La única nota luminosa es su mano izquierda, con un guante de cuero claro y una ancha bocamanga bordada en oro, tendida en un gesto que el museo califica sencillamente de distinguido.




