Retrato de Pietro Secco Suardo

Retrato de Pietro Secco Suardo


Ficha

Año
1563
Técnica
óleo

La historia

En 1563 un caballero de Bérgamo, en Lombardía, posó para uno de los retratos más ambiciosos que pintó Giovanni Battista Moroni, de cuerpo entero y a tamaño natural. Pietro Secco Suardo pertenecía a una de las familias más ricas de la ciudad, y sin embargo Moroni lo situó en una estancia sobria y austera que habla más de linaje que de lujo. Conviene mirar más allá de la figura, hacia la pared del fondo. Allí una hiedra trepa por un soporte seco y, junto a ella, corre el lema latino te stante virebo, mientras tú estés en pie, yo reverdeceré. La hiedra no vive sin aquello a lo que se aferra, y ese es todo el sentido, una declaración de fidelidad hacia el protector que mantiene en pie al retratado. De Tiziano había aprendido Moroni a dar peso y presencia a un noble, pero conservó su mirada más fría y exacta, atenta a la textura real de la tela y de la piel. La pintura llegó a la colección de los Medici a principios del siglo XVIII y cuelga en los Uffizi desde 1797.

Todo esto, en tu bolsillo. Descarga la app.