
Retrato de Leonhard Thurneysser zum Thurn, de Basilea, médico del elector de Brandeburgo
Ficha
La historia
En 1569 Leonhard Thurneysser, hijo de un orfebre de Basilea, pasó por Amberes, y el pintor más destacado de la ciudad, Frans Floris, fijó su rostro. Thurneysser tenía unos 38 años, era autodidacta, sin título universitario, y ya vivía de la alquimia y de remedios que él mismo preparaba. El título altisonante que hoy lleva el cuadro, médico del elector de Brandeburgo, aún estaba por llegar. Hacia 1571 el elector Johann Georg de Brandeburgo lo tomó a su servicio, después de que curara a su esposa, y le cedió en Berlín unas salas de un antiguo convento franciscano para una biblioteca, una imprenta y un laboratorio. La tabla encierra además otra historia. Durante mucho tiempo nadie supo a quién representaba. Pasó por autorretrato de Anthonis Mor, luego por retrato de otro pintor y al fin por un desconocido, hasta que Paul Boerlin reconoció en él a Thurneysser en 1975, cotejando el rostro con retratos grabados.
