
Retrato de la marquesa Françoise de Montespan como Diana cazadora
Ficha
La historia
Hacerse retratar como Diana, con el arco y los perros, era el cumplido habitual en la corte de Luis XIV, y aquí le tocó a Françoise-Athénaïs, marquesa de Montespan, amante declarada del rey durante más de una década y madre de siete hijos suyos. Lo que conviene mirar es la línea latina del ángulo inferior derecho. Viene de Horacio y habla de Cupido afilando sus flechas ardientes en una piedra ensangrentada. En la oda de la que procede, el dios lo hace por una mujer hermosa cuyas promesas rotas solo atraen a más hombres. El museo no da pintor, clasifica la obra como de ámbito francés y menciona el taller de Pierre Mignard, que retrató varias veces a la Montespan y a sus hijos. En Althorp, en Inglaterra, hay otra versión de la misma composición, y las dos se distinguen por los perros. En la inglesa, el de la izquierda se vuelve hacia su dueña. En esta está bebiendo.




