
Retrato de la pintora Émilie Charmy
Ficha
La historia
En 1908 Émilie Charmy tenía 30 años. Había llegado a París desde Saint-Étienne unos años antes y empezaba a hacerse un nombre con flores y bodegones de colores intensos. La marchante Berthe Weill, cuya pequeña galería apoyaba a los jóvenes fauves, se fijó en ella en el Salón de Otoño de 1905 y desde entonces la promovió. El escritor Roland Dorgelès llegó a decir que veía como una mujer y pintaba como un hombre. Pierre Girieud, que también había expuesto con Weill, la retrató ese año sobre un gran cartón de casi un metro de alto. El título que le da el museo la presenta como lo que era, la pintora Émilie Charmy. Los gruesos contornos oscuros que rodean el color vivo eran el sello de Girieud en esos años, y firmó y fechó el cuadro a la derecha.